Entrevista
-Pero, ¿Cómo sabe si alguien es digno?
Piri, quimi sibi si ilguiin is digni? ¿En serio? ¿Esa es su primera pregunta? La misma mierda trillada de siempre. La grabadora descansa entre nosotros, y suelto un suspiro de resignación antes de darle una larga calada al cigarrillo. Noto la incomodidad del periodista. Ahora mismo su pequeño cerebro de simio está bregando con la imposibilidad de verme fumar. No es tanto el hecho de que fume, sino de que pueda fumar. Se pregunta cómo. Le ha echado huevos al asunto, lo reconozco, tratar conmigo no es fácil para las mentes de estos pequeños chimpancés, a veces la materia gris se les licúa un poco por las orejas. Sólo accedo a estas entrevistas casposas porque Marvel me obliga. Tengo que tener paciencia, no conviene que me ponga nervioso.
-Es una cuestión intuitiva. Yo no lo decido, aunque hay gente que lo cree. Es como…poder oler un color. Simplemente lo sé. No es que tire una moneda al aire, es más bien una cosa orgánica, ¿Sabes? Todo es un proceso.
Me encojo de hombros. El periodista parpadea muy fuerte varias veces. Noto cómo se esfuerza por no pensar en que no tengo hombros que encoger.
-Ajá, entiendo.-No es verdad, no entiende nada. Lo de la moneda al aire, ¿Ha sonado muy forzado? Joder, ojalá poder pasarme por la mesa de blackjack aunque sea un ratito, necesito relajarme, desde que empezamos con la promoción nunca puedo hacer nada. Espero que me hayan preparado un bourbon en mi caravana, durante las entrevistas no me dejan beber y no entienden que con eso me pongo más nervioso. No conviene que me ponga nervioso.
-Y, esto, Su relación con Loki…No siempre ha sido tan buena como ahora, ¿no?
Ya está, va a sacarme lo del mango. Ni simpri hi sidi tin bini… ¿Se cree que soy tonto? Está pensando que tengo el mango corto, es lo que ha querido insinuar. Que tengo el mango corto para la cabeza, pues le puedo enseñar, le puedo enseñar perfectamente…una racha de viento se ha levantado a mi alrededor sin que me dé cuenta, el aire crepita, la luz ha adquirido una tonalidad morada y el periodista se afana por sujetar su libreta de apuntes, lívido. Doy otra calada al cigarro para tranquilizarme, no conviene que me ponga nervioso, lo sé, joder, no conviene. El periodista se pone peor. Decididamente no lleva bien que fume. Sé que no está pensando en mi mango, lo sé, lo he trabajado mucho con mi terapeuta, en realidad sólo yo pienso todo el rato en lo que me mide el mango. Carraspeo. El periodista reprime un pequeño sobresalto mientras trata de ordenar sus notas, la vista fija en el papel.
-No me gusta hablar de temas familiares, es cierto, pero mi relación con Loki es buena. Eso sí, él nunca sería digno de blandirme.-Me inclino hacia él con una sonrisa cómplice, una pequeña broma para desescalar tensiones. El periodista sonríe a su vez de manera inconsciente, hasta que cae en la cuenta de que está respondiendo a la sonrisa de un martillo flotante que no tiene cara y vuelve a ponerse serio y muy pálido otra vez. Qué lástima, parecía que habíamos avanzado algo.
-¿Y con el resto de sus compañeros de la franquicia?
I quin il risti di sis…Dios mío, es mono, pero es un palurdo. Siempre me mandan a la gente más peregrina. A ver qué le cuento, no conviene que me ponga nervioso…
-Puedes tutearme. Los compañeros, bien…
Arranco con una diatriba de las frases hechas que me ha preparado mi agente. No quiero ningún lío, necesito la pasta, no puedo pagar más abogados, no después de lo que pasó con el último…¿Me habrá preguntado por el mango por eso? No, espera, en realidad no me preguntó por el mango…no creo que le importe. Miro con disimulo el reloj, las carreras de la tarde están a punto de empezar, si acabamos pronto con esto puedo meterme en internet y apostar a algún caballo de nombre poético antes de que tenga que volver a mis funciones oficiales. Todo lo que me está preguntando tiene que ver con lo mismo, nadie nunca me pregunta nada interesante. ¿Quimi sibis si ilguin is digni? ¿Quimi is il diis dil trini in pirsini? Todo el mundo quiere saberlo todo del dios del trueno, nadie quiere saber nada del martillo. Soy algo más que una herramienta, joder, soy capaz de hacer cosas que estos pequeños midgardianos ni imaginarían, y…y…el aire crepita otra vez, respiro, no conviene que me ponga nervioso.
-Sabes, una de mis habilidades es poder viajar entre mundos.-Le comento al periodista, muy bajito, inclinándome hacia él e interrumpiéndolo en mitad de una frase.
-¿Ah, sí?
-Sí. Pero para venir conmigo tienes que ser capaz…ya sabes. De poder con el martillo.-La voz me sale en un susurro cómplice que pone en guardia a mi agente, al otro lado de la habitación. Tengo poco tiempo. El periodista me mira como hipnotizado; abre la boca para responder, la vuelve a cerrar.-Vamos, no me digas que no lo llevas pensando desde que entraste. Quieres saberlo. Quieres saber si eres digno de blandir el martillo, ¿Verdad?
Antes de que pueda responder, mi agente nos interrumpe. No se molesta en dirigirse a mi; pone una mano en el hombro del joven periodista y lo gira hacia la salida, a la vez que susurra imperativo por el móvil:
-Thor, lo está haciendo otra vez. Sí y ya sabes que en la era post me too no se puede hacer eso. Haz el favor de llamarlo.
-I yi sibis qui in li iri…-Siento el tirón de Thor antes de poder completar la burla, y salgo disparado. Lástima, el periodista era mono.



Cómo me gustó este texto, Tere. Muy divertido 😂